Nuestra bella pradera era antiguamente una lengua de glaciar

Publicado el 1 de enero de 2026, 20:37

Dicen que, mucho antes de que hubiera caminos y cabañas,
cuando el silencio solo era roto por el viento y el agua,
un gran glaciar descendió lentamente desde las montañas del Miera.

Durante siglos, el hielo avanzó como un escultor paciente,
abriendo el valle, puliendo la roca, dejando a su paso una gran herida en forma de U, que el tiempo acabaría convirtiendo en refugio, en hogar y en paraíso.

Cuando el glaciar se retiró, dejó tras de sí morrenas, praderas suaves y un río joven que aprendió a cantar entre las piedras.
Así nació la zona de La Concha, en San Roque de Riomiera, un lugar donde la montaña se abre y respira,y donde la tierra guarda memoria de hielo y eternidad.

Con el paso de los años llegaron los pasiegos,levantaron cabañas mirando al cielo, aprendieron a leer las nubes y a vivir al ritmo de las estaciones. Aquí, cada amanecer huele a hierba mojada,cada niebla cuenta una historia,y cada atardecer parece detener el tiempo.

En este valle antiguo, modelado por el glaciar y cuidado por generaciones, se alza hoy La Reina del Paraíso.


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Comentarios

Miguel
hace 15 días

Que bonito paisaje y que magnífico cuadro

Vicenta
hace 15 días

Casita con romance, en un entorno maravilloso.

María
hace 14 días

Un lugar precioso y una cabaña idílica. Muy recomendable para desconectar.

Alejandro
hace 13 días

Un auténtico paraíso escondido en medio de la montaña, la casa es acogedora y está muy bien cuidada.